Mostrando entradas con la etiqueta Humor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humor. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de diciembre de 2010

Otra oportunidad






Que relativo es el concepto de tiempo, dependiendo del espacio. La velocidad de la luz a la que marcha la nave se antoja un viaje crucero, una vez fuera de la orbita terrestre.


La angustia se anuda en el  pecho del piloto mientras observa, impotente, los graves acontecimientos que se ciernen sobre su planeta. La visión desde esa distancia es perfecta, y sus ojos esgrimen destellos de horror contemplando como, lentamente, la tierra se va tiñendo de azul. Los peores augurios eran ciertos, y los océanos, crecidos por el deshielo de los polos, engullen las diminutas manchas marrones de los continentes, eliminando a su paso toda vida y civilización existente, en esta enésima Apocalipsis.



Una lágrima licúa en su rostro todo el horror del momento, cuando, de repente, un picotazo en la mano lo saca, sobresaltado, de su ensimismamiento.


- ¡Eh! ¡Que coño…!


- Tranquilo, es una gallina- Dice la copiloto, que a su vez trata de desembarazarse de un chimpancé que, aferrado a su pierna, se masturba.


- ¡Quita! ¡Mono asqueroso! Las jaulas, creo que se han abierto las jaulas…


- Joder. Lo que faltaba. ¡Quieta!... Puta gallina.


La cabina de control es un caos. Un par de chuchos ladran mientras una vaca hace acto de presencia, tranquila ella.


- ¡Comandante Noe! Las jaulas se han abierto, señor.


El comandante despierta, perezoso y malhumorado, de su siesta.


- Uhm. Ya va. Ya. Vaya jaleo. ¡Vamos, bichos, adentro! Ay, Señor, Señor.




martes, 28 de diciembre de 2010

Monólogo perruno (fábula)



- Y dale con el palito...hay que joderse. Lo tira, se lo traigo, y lo vuelve a tirar. Ya van lo menos veinte veces. Pues nada, a seguir. Comprendo que necesita ejercicio, y jugar un poco ¡pero coño, un poco de imaginación al asunto, majete! Bueno, habrá que fingir un rato más.

Hala, se acabó. Me lo se de memoria, ahora paradita en el bar. Ya ves, tanto ejercicio para inflarse a cañas a los diez minutos, el flipao este. A mi plin, él y su rollo.

 ¡Eso es, di que si!... yo atado al arbolito, y tú para dentro, chavalote. Esto si que mola. A los diez minutos me pongo a ladrar, como si me jodiese estar aquí, y el muy cretino va y se lo cree. ¿Qué es lo que hace?, pues actuar como todos los humanos. ¡ Joder al personal! Basta que yo me ponga ansioso, para que el muy chulo de mierda se pida otra cerveza, juas… ¡Pero si es lo que quiero, gilipollas! Pues no estoy yo a gusto aquí ni na’, al solecito, mirando las chuchas pasar, tonto de los cojones. Además, cuanto más se entoligue, antes se duerme luego la siesta. Así no da por culo.


Bueno, lo dicho. Ya estamos en queli, y este medio morao, como os dije. Yo a mi rollo, la misma mierda de comida de siempre. Puto pienso de los cojones. Al menos a mi viejo le daban las sobras, joder. Puag… me voy a ver la tele, un rato, al salón. Este cerdo ya esta roncando.

Vale, de puta madre, al menos esta puesta la calefacción. En fin, otro día más. Perra vida. Al que me gustaría encontrarme un día es al notas ese que dijo lo de que el perro es el mejor amigo del hombre, para cagarme en su puta madre.



Moraleja;

El mejor amigo del hombre no es nadie. Somos unos egocéntricos de mierda